La Escuela del Mar busca colaboración para construir el techo de su edificio propio

Desde La Escuela del Mar piden la colaboración de la comunidad para construcción del techo del edificio. Para lograr esto, ofrecen bonos de $250, que equivale al precio de un tirante.

La historia de la búsqueda de edificio de la Escuela del Mar es una historia de autogestión, de mucho trabajo colectivo y de enorme solidaridad de toda la comunidad que los rodea y acompaña desde el inicio.

Cuando la escuela comienza a gestarse en el año 2014 el edificio fue un tema determinante a la hora de proyectar su apertura. Un lugar amplio, sin salones, donde les niñes pueda desarrollarse de manera creativa y en libertad, donde poder encontrar en esas ruedas de canto y juego que diariamente los reciben y, sobre todo, un lugar donde profundizar un contacto sano, consciente y responsable con la naturaleza, eran los pilares que motivaban esa búsqueda.

Luego de funcionar en una casa en el bosque Peralta Ramos, cuya dueña accedió a alquilar, se mudaron a la casa de un amigo eterno del proyecto, pero como no todos los vecinos estaban igual de contentos, debieron mudarse nuevamente.

Funcionaron durante una semana en el espacio del Faro de la Memoria, hasta que lograron instalarse en la Sociedad de Fomento del barrio El Jardín. Ese mismo año recibieron la cesión de un terreno que reúne todas las características que imaginaban cuando soñaban con la escuela, un espacio que les permitiría construir su propio edificio sustentable para poder desarrollar plenamente uno de los ejes pedagógicos que se proponen.

Esta vez fue el colectivo de la Ecomuna (un proyecto de hábitat sustentable donde 45 familias proyectan construir sus vidas y casas basados en los principios de la permacultura, la construcción colectiva de la tierra y el cooperativismo) el que les abrió el corazón y les compartió un pedazo de tierra para cuidarla y construir su sueño colectivo.

“Convencides de que la fortaleza está en el trabajo comunitario y colectivo, y en la construcción de redes es que venimos dando pasos lentos pero firmes en la construcción de este sueño, con el protagonismo de nuestros niñes y de toda la comunidad en la proyección del edificio.” expresan desde La Escuela del Mar, desde donde piden la solidaridad de la comunidad para lograr costear los gastos para construir el techo de su propio edificio.

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