Semilla Nativa, otras formas de crecer.

Semilla Nativa es una nueva propuesta educativa inspirada en lo que se denomina Educación Viva. Está destinada a niños de 18 meses a cuatro años y se desarrolla en un marco natural, en el barrio Ecomuna, en San Patricio.

El jueves 7 de noviembre a las 17 hs. está prevista una charla informativa para el ciclo 2020.

Nos encontramos con tres mujeres que llevan adelante este proyecto. Las tres con formación pedagógica, han transitado la educación tradicional y a partir de allí y de elegir nuevos estilos de vida, surgió la necesidad de poner en práctica la Educación Viva.

Ellas son: Guadalupe Rabinovich, profesora de educación física y trabajadora social; Noelia Martino, profesora de danzas clásicas y contemporánea, psicomotricista y estudiante de pedagogóa waldorf; Stefanía Piergüidi, docente de nivel inicial y psicopedagoga.

VS: ¿En qué consiste la actividad, qué ofrecen a los niños?

Guada: Considerando que para los más pequeños es la primera salida del hogar, se inician viniendo tres veces por semana. Nos enfocamos a acompañar la crianza. Ese proceso de salir a otro espacio, donde tenemos determinados acuerdos a respetar y donde priorizamos el ritmo particular de cada niño.

La educación viva trabaja con espacios adaptados y con distintas propuestas en el espacio que tienen que ver con áreas como manualidades, construcción, música, entre otras. La idea es que los elementos estén disponibles para que puedan ir a buscar lo que precisan, lo que les llame la atención.

En ese impulso natural de cada uno se va acompañando en el proceso de cuidar ese material, de vincularse con los otros niños. Trabajamos mucho lo vincular, lo emocional. No consideramos que tengamos que enseñar, sino que acompañamos el proceso de cada uno. Estamos cerca de sus familias y atentas a ver que necesitan.

VS: ¿Está la posibilidad de que se extiendan hacia los otros niveles educativos?

Es un proyecto de creación colectiva… venimos sembrando la semilla de acompañar a los niños desde una educación amorosa y respetándolos, desde ahí estamos abiertas a donde el colectivo y la vida nos lleve.

VS: ¿Dónde abrevan estas propuestas, hay una corriente en el país o en otras partes del mundo?

Noe: Surge por la necesidad de acompañar a nuestros hijos y en mi caso personal una necesidad interna de estar cerca de la niñez. Estoy estudiando pedagogía waldorf y me hizo ver las cosas de otra manera, de mi vivencia personal como niña, agradecidas por muchas cosas pero también viendo que quiero algo distinto para los niños.

VS: Conocemos el ámbito educativo tradicional con una currícula de contenidos a seguir. En este caso ¿hay una guía de actividades?

Stefi: Desde la educación viva no hay actividades dirigidas a todos, hay propuestas y apuntamos a que los niños puedan trabajar la autonomía y la regulación para decidir si quieren participar o no en cada propuesta.

Creemos que los niños están continuamente haciendo cosas, aprendiendo, y cada uno lo hace de manera personal. Entonces imponer una actividad para que todos hagan lo mismo y en el mismo momento es imponer una mirada adultocentrista, en el lugar de observarlo. Tal vez hay niños que por ahí en ese momento necesitan estar corriendo afuera.

Guada: Desde la educación viva no buscamos enseñar, sino que nosotras generamos ese espacio de contención, entendiendo que ellos saben como desarrollarse, solo necesitan las condiciones necesarias.

VS: ¿Cómo se organizan cuando están con una actividad y uno o dos niños quieren salir a correr?

Stefi: Estamos las tres en un espacio con un grupo reducido, rotando según se trasladen, como para estar observando. Si es necesario, alguna sale tratando de ver cuándo hay que intervenir, lo mismo cuando hay algún conflicto. Estamos muy pendientes de que se tengan en cuenta los acuerdos en el uso de materiales y en la manera de vincularnos.

VS: Estos acuerdos vendrían a ser lo que conocemos como límites. ¿Qué pasa cuando un chico se desborda y no respeta estos acuerdos?

Guada: Por un lado, los acuerdos son vivos, van cambiando si no responden a las necesidades. Por otro lado hablamos de consecuencias, no de castigos. Se está destruyendo un material, sabrá que no podrá volver a usarlo. Aprender a cuidar, a ver el efecto.

Stefi: Pienso en los casos en que los niños necesitan manifestarse a los gritos o de manera corporal que puede ser peligroso para otros que están en el espacio. En ese caso tratamos de acompañarlo a sacar esa emoción en un lugar alejado del grupo y tratar de que ponga en palabras lo que le sucede, y si no puede por la edad, nosotras tratamos de ponerle palabras, le damos importancia a eso que le esta sucediendo. La idea es hacer visibles las emociones, no taparlas.

No hay emociones buenas y emociones malas, así como no hay días lindos y feos. Las emociones así como los días se experimentan, se descubren, se exploran. Por eso sugerimos que vengan con ropa adecuada para poder vivenciar lo que la naturaleza nos propone ya que disponemos de un amplio entorno natural que nos invita a explorar los ritmos de la naturaleza, acercarnos a la huerta y jugar al aire libre cuando cada niño lo necesite.

VS: ¿Cuál es la mayor dificultad con la que se encontraron hasta el momento? ¿Qué es lo que fluye de acuerdo a lo previsto y que encuentran como dificultades?

Noe: En lo personal me sucede que me resulta mas difícil acompañar a mi hijo, que asiste al espacio, que a otros niños.

Otra dificultad es lo económico, esto de valorar lo que hacemos y ponerle un precio y, como todo es vivo, si alguna familia tiene una dificultad para pagar ver como acompañamos eso y a la vez acompañamos el proyecto. Todo es un aprendizaje.

Guada: Entendiendo que queremos que sea inclusivo, que sean grupos reducidos (no mas de 12 niños) y a la vez que esta valorada la tarea docente y de acompañar.

VS:¿ Como creen que los niños que pasan por estas experiencias, convivirán con el resto de la sociedad que se maneja con otros códigos?

Stefi: Venimos haciendo un camino de investigar y conocer estas experiencias, que hay muchas.

Creo que tampoco la educación tradicional garantiza que nos “insertemos” de manera correcta, creo que estas formas de educar donde se respeta al ser y se va a cada persona como ser individual con gran potencial para desarrollar, trabajando la autorregulación autonomía la gestión de las emociones, permite que se desarrolle como un niño que se reconoce, que se puede observar y tal vez llega a la adolescencia y a la adultez con otra mirada, mas critica sobre la sociedad y con la posibilidad de observar que cosas quiere elegir. Hay un mayor desarrollo de la personalidad a diferencia de la escuela tradicional que se enfoca en los contenidos.

Guada: el eje esta en que no se desconecten de su flujo vital. Conozco niños que ya están entrando en la secundaria rindiendo equivalencias y lo hacen sin problemas porque tienen una determinación y tiene que ver con el poder personal, la confianza en ellos mismos.

También es importante que estemos en contacto permanente con la familia, que en la casa también el espacio este preparado para niños, que puedan experimentar y ensuciarse, que vivan… que se les respete lo que necesitan.

VS: como lo ven en perspectiva, como recibe la gente que no es de Ecomuna el proyecto?

Guada: La mayoría de los chicos que vienen no son de Ecomuna. Cada vez mas la sociedad esta pidiendo esto. La humanidad lo pide.

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