En El Marquesado vecinos vuelven a denunciar fumigaciones a escasos metros de las viviendas.

A pesar de las constantes denuncias realizadas por la Asamblea Paren de Fumigarnos MDP, el pasado viernes se volvieron a detectar fumigaciones a menos de 100 metros del barrio. Vuelve así a comprobarse la falta de acción de Gestión Ambiental, ente fiscalizador de la Ordenanza 21.296 y el incumplimiento del Art. 1° de la Ord. 18740, donde quedan prohibido el uso de agroquímicos en un radio menor a 1000 mts. de las viviendas y afirmado por Medida Cautelar vigente del máximo tribunal de la provincia.

Las parcelas de campo linderas al barrio son clasificadas según Ord. Municipal 23.007 como Zona Complementaria Litoral Marítimo Sur (CoL M1), es decir, no son zona rural, a pesar de estar permitido ese tipo de uso por el propio municipio. Esto se repite, a partir de la calle 515, conocida vulgarmente como “el cruce de las macetas”, en los diez barrios que conforman un corredor urbanístico en la R 11 sur hasta el límite del partido en el arroyo Las Brusquitas.

A partir del cambio de gestión, desde la Asamblea Paren de Fumigarnos MDP expresa que “esperamos que nos atiendan, verles la cara a los responsables, no solo al intendente.” Lo que sucede ante el cambio de gobierno es que los mandatarios no están al tanto de la problemática, “todavía no vemos una reacción en la toma de las facultades que son conferidas al gobierno. Ellos tienen la facultad de fiscalizar por toda la normativa municipal. Tienen que controlar que las ordenanzas se cumplan.”

Desde la asamblea han presentado notas al intendente solicitando una reunión y, de manera preventiva, se le ha solicitado que pida un informe al Hospital Materno Infantil sobre los casos atendidos por exposición a plagicidas, y al programa Agroquímicos y Salud, que es un programa municipal.

Asimismo, no han recibido respuestas ante las constantes denuncias de los asambleístas, que proveen datos e informes sobre los daños a la salud a causa de la exposición constante a los agrotóxicos, especialmente en los niños, que son los más afectados. Estudios han revelado que hay presencia de pesticidas tales como el glifosato en el agua, dado que se filtran en las napas, en la lluvia, orina y sangre de las personas expuestas a las fumigaciones.

Esto no sólo pone en riesgo la salud de las personas cercanas a los campos, sino que demuestra la falta de control por parte de los entes municipales responsables, que son quienes deben regular y notificar a los dueños de los campos sobre la reglamentación vigente a la hora de fumigar.

Sin embargo, este pasado viernes, luego de las denuncias de los vecinos, desde la Municipalidad secuestraron el “mosquito” que se encontraba realizando trabajos de fumigación a pocos metros de las viviendas. Desde la Asamblea Paren de Fumigarnos celebran la acción municipal.

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