Vecinos de Chapadmalal realizaron una movilización en el balneario “Manantiales Club de Mar”

El sábado pasado, vecinos y vecinas de Chapadmalal, en compañía de organizaciones sociales de Mar del Plata y la zona, realizaron una movilización pacífica en el balneario “Manantiales Club de Mar” que se ubica en la Reserva Forestal y Turística “Paseo Costanero Sur”.

El eje principal de la protesta fue “la crítica ante la actitud por el perfil elitista y excluyente que viene mostrando este balneario desde su construcción en 1991”.

Según informaron en un comunicado, son casi innumerables los incumplimientos de las normativas de esta concesión, el balneario no obedece con las cláusulas particulares del contrato de licitación, además de no abrir bajadas, espacios y sendero públicos, prohíben el paso a ciento de metros del Arroyo Lobería, sin reconocer el carácter de la Reserva Forestal como bien de dominio público.

“En el verano anterior, desde las asambleas vecinales, hemos escrito mails al gerente del balneario, Juan Pablo Radoslovich. El señor propuso una fecha y preguntó cuál sería el tema de la reunión. Cuando le dijimos que era para pedir que abriera al público las riberas del arroyo Lobería, no volvió a comunicarse con nosotros”.

“No vamos a ceder hasta que la concesión de Mantiales Club de Mar, quien tiene la explotación comercial de la UTF “Arroyo Lobería”, comprenda que estas 8 hectáreas de la Reserva son un bien de dominio público, queremos libre tránsito por las riberas del arroyo, como lo exige el Código Civil, queremos bajada pública peatonal, desde la ruta 11 hasta el mar, queremos espacios verdes bajo la sombra, con juegos infantiles y bancos para que descansen los mayores, queremos baños públicos y apertura a la comunidad, como lo exigen las Cláusulas Particulares del contrato, y lo queremos con acceso todo el año.”

Se espera que la semana próxima se realice una reunión con representantes de la comunidad para dejar en evidencia cuáles son las principales cuestiones a modificar a fin de poder garantizar una convivencia entre los derechos ciudadanos y los intereses de lucro del privado.

“Si la concesión no tiene interés en abrir la bajada pública y habilitar un paseo por la ribera del arroyo hasta el mar, no hay ningún problema: lo haremos nosotros. Ese es un buen comienzo para recuperar lo que nos quitaron hace 30 años”.

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